1. Tu ficha de Google es tu segunda puerta
Antes de mirar tu web, la gente mira tu ficha de empresa en Google: fotos, horario, valoraciones y precio medio. Si esa ficha está incompleta o desactualizada, pierdes reservas sin enterarte.
- Categoría principal correcta y categorías secundarias reales (por ejemplo, cocina vasca, menú del día, terraza).
- Fotos actuales del local, de la sala y de tres o cuatro platos estrella, renovadas cada temporada.
- Horarios especiales de festivos y del Día de la Blanca cargados con antelación.
- Enlace directo a reservar, no solo el teléfono.
- Publicaciones semanales con el menú o la sugerencia del día.
2. Facilita reservar en dos toques
Cada paso extra entre el impulso y la reserva cuesta clientes. El objetivo es que se pueda reservar desde Google, desde Instagram y desde tu web sin registrarse ni esperar.
- Botón de reserva visible en la parte superior de la web y en el perfil de redes.
- Confirmación automática por WhatsApp o email y recordatorio el mismo día para reducir ausencias.
- Posibilidad de reservar fuera de horario, cuando tu equipo no puede coger el teléfono.
3. La carta, digital y pensada para vender
Una carta digital no es solo un PDF con QR. Bien planteada guía la decisión: destaca lo que quieres vender, explica el producto local y se lee cómodamente en el móvil.
- Categorías cortas y fotos solo en los platos que quieres impulsar.
- Descripciones que cuenten origen y elaboración, no solo ingredientes.
- Versión en inglés y euskera si recibes visitantes.
- Actualización de precios y platos de temporada sin volver a imprimir nada.
4. Reseñas: el argumento que más pesa
En hostelería local, la diferencia entre 4,2 y 4,6 estrellas cambia el volumen de reservas. No hace falta perseguir a nadie: hace falta un sistema sencillo y constante.
- Pide la reseña en el momento del pago, con QR en el ticket o en la mesa.
- Responde a todas, también a las malas, en menos de 48 horas.
- Detecta el patrón de las quejas: casi siempre son dos o tres cosas concretas.
5. Contenido que recuerda que existes
Las redes no cierran la reserva, pero mantienen tu restaurante en la cabeza del cliente cuando llega el viernes. Tres publicaciones por semana bien hechas rinden más que diez improvisadas.
- Plato de temporada, equipo y producto de proveedores de Álava.
- Vídeos cortos de cocina: son los que más alcance local consiguen.
- Reutiliza el mismo contenido en la ficha de Google.
6. Mide solo lo que te sirve
Para un restaurante bastan cuatro números: cuántas personas ven tu ficha, cuántas piden indicaciones o llaman, cuántas reservas entran por canal y cuántas ausencias tienes. Con eso ya sabes dónde apretar el mes siguiente.
Preguntas frecuentes
¿Qué tiene más impacto: Instagram o Google?
Google suele traer más reservas a corto plazo, porque atiende a quien ya está buscando dónde comer. Instagram construye deseo y marca: funciona mejor como recuerdo y como escaparate del plato del día.
¿Merece la pena tener carta digital?
Sí, si está bien hecha: se actualiza en minutos, se puede traducir para el visitante y permite destacar los platos con más margen. Una carta en PDF que pesa y no se lee en el móvil resta más que suma.
¿Cómo consigo más reseñas sin resultar pesada?
Pídelas en el momento de mayor satisfacción, normalmente al pagar y con un QR o un enlace corto. Un recordatorio amable al equipo y una respuesta pública a cada reseña bastan para subir el ritmo.